Noticias Destacadas
Inicio / México / Aprendiendo a Vivir I
Aprendiendo a Vivir I

Aprendiendo a Vivir I

Santiago y el Rufo

“Aprendiendo a Vivir I”santiago_rufo

Mi Santias, si de alguna manera pudiera describir, desde mi perruna óptica, el mayor problema de los humanos, es que no saben vivir.

S- Ni que alegar, mi Rufo, es impresionante la cantidad de gente que vive mal, ya sea con miedos, ya sea con frustración porque no sabe que ni para dónde ir, enajenada con una vida que no les satisface.

R- Guau, fíjate, mi ínclito humano, que desde mi perspectiva animal, el problema tiene un antecedente, la mayoría de los humanos, pudiendo hacerlo, no razonan.

S- Coincido también con ello, mi estimado can; al no razonar, la mayoría va por la vida como autómata cumpliendo roles que les son asignados por la sociedad, por la familia, por la religión, por la pareja y en casos dramáticos, hasta por los hijos.

R- Guarraguauuu, mi Santias, diste en el clavo. Por eso no es raro ver a hijas(os) que se enfrentan con el padre viudo para prohibirle rehacer su vida… Algo así como: tienes que respetar la memoria de mamá y no tener otra mujer, manipulando una vida ajena de quién dicen amar…

S- Acepto sin conceder, mi Rufo, porque en algunos de esos casos de control y manipulación el interés es económico; lo que no quieren las hijas(os) es perder la herencia.

R-Guarf, guarf, guarf, pues sí, tengo que reconocer que mucho de lo que hacen los humanos tiene motivadores económicos, como es el caso de las reglas de conducta religiosas, las que, curiosamente, en ocasiones van contra la misma ley natural. Ahí tienes el caso de la prohibición de vida sexual fuera del matrimonio; por un lado diosito los hizo a Uds. seres sexuales, y por el otro quienes dicen representarlo, buscan constreñir los impulsos sexuales, con lo que obligan a los jóvenes a: 1.- Reprimirse, lo que está en chino y frustra cuando la hormona manda. 2.- Vivir su sexualidad a escondidas y sin orientación, lo que genera riesgos de salud y embarazo, y 3.- A casarse cuando no están maduros, es decir preparados emocional y físicamente para afrontar las responsabilidades de ser pareja y ser padres.

Grrr, nomás no les entiendo; parafraseando a Herman Hess: aman a un Dios que da la vida y censuran todo lo que sus cuerpos genera vida.

S- Creo que tocas un punto medular para poder tener una vida plena y ser feliz; el ser humano, por su naturaleza, es un ser libre y la mayoría de las reglas limitan esa libertad, producen frustración, y el otro, para ser felices, debemos vivir sin miedos, de otra manera, seremos presos de nuestro temores y por ende infelices; y cosa aberrante, las religiones tienden a cancelar ambas cosas con, en mi opinión, un interés: el control de las personas y no perder la clientela. Por ello, contra la ley natural, pretenden controlar las acciones y por ende la libertad de las personas y nos imponen temores amenazando con demonios y el infierno.

R- Guauuu, ¿tú crees en el infierno, mi Santias?

S- No, yo creo en un Dios amor ¡Así de sencillo!, mi Rufo. …Continuará.

Un saludo, una reflexión.

Santiago Heyser Beltrán

Escritor y soñador

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*

Scroll To Top
  • Facebook
  • Google+
  • Twitter
  • YouTube