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Captura del Chapo, estrategia política hacía el 2018

Captura del Chapo, estrategia política hacía el 2018

Por Juan Pueblo

Resulta sospechoso ver la imagen de “El Chapo” Guzmán cómodamente sentado en un auto y sin estar esposado, cuando el protocolo a seguir es inmediatamente esposar a los delincuentes para evitar que se fuguen o que pongan en riesgo la integridad física de la autoridad o de la población en general.

Joaquín “El Chapo” Guzmán cómodamente sentado en un auto después de ser capturado.

Cabe recalcar que hace un año, cuando – por segunda vez – el narcotraficante más buscado en el mundo fue capturado, las autoridades mexicanas anunciaron que le habían asegurado 43 vehículos en Culiacán, y que le habían incautado cuatro ranchos y 16 casas en todo Sinaloa, incluyendo el departamento en Mazatlán donde lo atraparon el 22 de febrero de 2014. Desde entonces y hasta ahora no le han sido decomisadas cuentas de banco o dinero en efectivo.

María Idalia Gómez, una prestigiada reportera del diario mexicano 24 Horas, tuvo acceso al expediente y se dio cuenta de que, ya desde ese entonces (a un mes del 2do arresto), el Ministerio Público Federal no tenía elementos para atribuirle al capo la propiedad de los cuatro ranchos. Tampoco del total de los 43 vehículos “19 de ellos blindados”, y en solo seis casas se estimaba tener información que relacionara directamente a “El Chapo”. Incluso, escribió la reportera, de las 13 personas que fueron arrestadas en el operativo que llevó a la captura del capo, apenas dos formaban parte de su círculo cercano. El resto eran traficantes de baja monta, al servicio de Ismael el Mayo Zambada, compadre de “El Chapo” y uno de los jefes máximos del cártel de Sinaloa.

El político  Gerardo Fernández Noroña así como Andrés Manuel Lopez Obrador consideran que todo esto es un circo para distraer a los mexicanos de la pésima economía nacional.  Yo no lo considero así ya que existen fuerzas macroeconómicas que van más allá del control de la administración de Peña, como por ejemplo el desplome de los mercado bursátiles en Asia.  Y aunque Peña quisiera controlar la economía, simplemente no tiene la capacidad intelectual – de jure o de facto – para hacerlo.  Más bien creo que es un esfuerzo orquestado para resanar a Peña y al PRI con el afán de restablecer la confianza en las instituciones rumbo a las elecciones presidenciales del 2018.  Después de todo, el botín [Pemex, CFE, etc…] ya se lo han repartido, mientras que la “reforma” en materia de transparencia sigue atorada en el Congreso sin el empuje político y mediático que tuvo la reforma energética.  Y quiero dejar en claro que no estoy en contra de la inyección de capital privado en empresas públicas, simplemente pienso que para privatizar una empresa propiedad del estado primero tiene que haber un esquema de transparencia y rendición de cuentas real, no como el esquema circense protagonizado por Peña Nieto al designar a su perrito faldero, Virgilio Andrade, para investigarlo por conflicto de interés a raíz del escándalo de la supuesta Casa Blanca de “la gaviota”.  Es obvio que la captura de Guzmán Loera viene a darle atole con el dedo tanto al pueblo como a la comunidad internacional, mientras los ladrones y corruptos alineados al partido en el poder siguen operando en total impunidad.

 

 

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