Noticias Destacadas
Inicio / México / Construyamos comunidades libres
Construyamos comunidades libres

Construyamos comunidades libres

¿Es México una nación soberana?, digo que no ¿Somos los mexicanos un pueblo libre?, digo que no…

En una ocasión, mi amiga la Dra. Alicia me invitó a colaborar para que, mujeres purépechas, pudieran ir a conocer el mar. Desgraciadamente, por agenda, no las acompañé, pero si vi las fotos de mujeres de 30 a 70 años o más, descalzas, con sus coloridos vestidos indígenas (no tenía ninguna traje de baño) engalanando playas que no conocían y disfrutando como niñas del agua y sus olas. Mi reflexión fue y la comparto: ¿De qué sirve tener la libertad de transitar por todo México, si no se tienen los recursos para hacerlo? ¿Qué clase de libertad es esa que dice: si puedes hacerlo, pero no da la oportunidad de acceder a los recursos para hacerlo? Hoy, con cierta nostalgia y la memoria de 20 millones de mexicanos que no tienen para comer tres veces al día, recuerdo los rostros de alegría de esas mujeres que siendo “libres” legalmente, no tenían la capacidad de ejercer su libertad ni para conocer las playas de “su” país.

Rincón de Tamayo es un pueblo que está a 15 kms. de Celaya, pero que se encuentra enclavado en una cuenca formada por pequeños montes que conforman un valle que da vida a pueblos y comunidades. Ahí están Canoas, El Sauz, los Huesos, Almanza, etc. y cerquitas, Juan Martín, El Puesto y Sta. María, entre otras; todas conformadas por hombres y mujeres libres, en el papel y la Constitución, pero que en la práctica dependen de las políticas públicas y de las estrategias de inversionistas nacionales y extranjeros para decidir su futuro ¡Eso no es libertad!, por ello, estamos trabajando para construir comunidad y así, a través de la organización social, con la participación, opinión y aportaciones de todos, decidir qué hacer con una región cuya vocación natural es turística, agrícola, ganadera y con un empujoncito agroindustrial, semi-industrial y artesanal.

Reflexionemos: 1.- Las cosas no van bien en México y algo tenemos que hacer. 2.- El destino de la región y el futuro que queremos es una decisión de los ciudadanos, no de los gobernantes; ellos van de paso, nosotros nos quedamos. 3.- La única manera de tener éxito en un mundo convulsionado por el monetarismo y la ganancia es uniéndonos. 4.- La plenitud y la felicidad se alcanzan sirviendo, no acumulando. 5.- El mundo donde priva el egoísmo y el individualismo es ajeno a los mexicanos, nos lo han impuesto; los mexicanos tenemos la cultura de la solidaridad, de la ayuda, del buen vecino, del compadre, del amigo. Los mexicanos somos buena “onda”, el modelo de competencia nos impulsa a ser “gachos”. Necesitamos regresar a nuestras raíces culturales y unirnos en esta lucha común por nuestra región, por nuestra tierra, por nuestras familias y por nosotros, y 5.- La aspiración es que, basados en las vocaciones productivas de la región, eduquemos a nuestros hijos para que sean parte del desarrollo y del progreso, no para que se vayan a trabajar a otro lado.

Con esto en mente y la decisión y convicción de asumir nuestra libertad como ciudadanos de México para construir nuestro futuro; esta región (como las de Michoacán y todo México) debe decidir si conserva vocaciones productivas orientadas hacia la agricultura, la ganadería y las agroindustrias, convirtiéndonos en un pulmón generador de alimentos para las grandes ciudades y el corredor industrial de Guanajuato, o si se vuelve un apéndice de la ciudad de Celaya y se incorpora a los parques industriales alimentados por inversionistas en donde, los otrora hombres y mujeres libres, terminarán de empleados y sirvientes de quienes tienen el dinero, salvo honrosas excepciones de emprendedores que sacarán provecho del modelo neoliberal orientado al consumo, a la depredación y a la competencia, no a la solidaridad y al cuidado de los recursos naturales.

¿Qué camino tomar?, esa debe ser decisión de los habitantes de esta región y debería ser decisión de los habitantes de cada región de México, no de gobernantes, no de inversionistas, menos de gobiernos extranjeros que ven a México como fuente de  recursos humanos y naturales a su disposición para seguir manteniendo un modelo que es inoperante y gacho; cosa de ver el énfasis de “nuestro” gobierno por servir a “inversionistas” extranjeros con la mentada Reforma Energética.

La propuesta: a través de la organización ciudadana incluyente y participativa, asumir la conducción de la construcción de nuestro futuro, teniendo como eje la búsqueda del bienestar y la felicidad de quienes habitan cada región…Y la invitación a nuestros gobiernos a apoyarnos; si a los extranjeros de Honda les dimos 500 has. para generar 2,000 empleos, ¿no podremos hacer los propio para dar vida con tierras comunitarias a una población que rebasa 30,000?… ¡Así de sencillo!

Santiago Heyser Beltrán

Escritor y soñador

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*

Scroll To Top
  • Facebook
  • Google+
  • Twitter
  • YouTube