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Un Hombre Excepcional

Un Hombre Excepcional

UN HOMBRE EXCEPCIONAL

Hay personas que no sólo dejan huella, si no que dejan una enseñanza de vida, una vida digna y de rectitud.     A ese hombre lo conocí yo.         En lo general nos enseñan que uno tiene que estudiar, trabajar, casarse, tener hijos, ser un ser de familia y luego envejecer a lado de nuestra pareja.   Manera al fin de dejar camino andado y saber que estuvimos en este mundo haciendo lo que nos dictan las normas sociales, un recuerdo o una precedencia para los tuyos.     Eso es lo que nos enseñan desde niños.   Pero ¿Quién es quien te enseña?     Hay personas que dan ese extra, ese hit a su vida, sin tener que ser un reconocido hombre de negocios, artista, político o lo que sea.   Ser un hombre excepcional, va más haya de una posición, de una regla de trabajo o de ideología política, creencia religiosa.     Solo siendo eso “Un gran Hombre”.

Hace más de tres décadas, conocí a un hombre de familia, papá, esposo y amigo; muy trabajador, ese hombre era amigo de mis padres y papá de mis nuevas amistades.   Un buen día mi padre pasaba por la calle donde mis amigas y yo jugábamos, a la vuelta de mi casa; ese día se encontraron los dos amigos y mientras mis amigas y yo jugábamos, con gran emoción , esos juegos que los niños de ahora ya no lo hacen “palomas y cazadores, estatuas de marfil, a la roña o el teléfono descompuesto”, mi padre al verme tan contenta jugando, se dirigió al padre de mis amigas que nos miraba contento, escuchando las risas jóvenes y nuevas.   “Mi querido amigo te encargo mucho a mi hija, en lo que esta ella en tu casa” Le dijo mi padre al padre de mis amigas. Mi padre tenia que ir con mi madre al doctor.       Pasado los días mi padre enfermo de muerte y durante el tiempo que mi madre permaneció en el hospital con mi señor padre, ella con la preocupación de mi persona, también me dejo encargada con esa familia con la que yo tanto jugaba y de su casa no salía. Mi padre murió un mes después y entonces conocí el valor de la palabra y a través de ese gran hombre.

Su historia como la de muchas familias que viven en pueblos lejanos de la ciudad, se vienen a la ciudad a buscar la educación y una vida mejor para sus hijos. Así fue la de este gran señor. Un niño de pueblo, con una educación de una madre estricta y rígida en su forma de ser, pero me imagino yo que con grandes valores, porque ese niño vivía en una formación estricta y al tiempo muy cohibido en su manera de dirigirse a los demás.    En el Uruapan de antaño, las personas se conocían entre si, de tal forma que ese niño fue compañero de la primaria con mi señora madre (ahora no se conocen ni entre vecinos).     Su vida transcurrió normal, estudio, trabajo, se caso y con una gran mujer, tubo 7 hijos, los cuales años después se convertirían en mis mejores amigos.

 

Ahí es donde supe lo que es ser un ser excepcional; donde mi niñéz y orfandad de padre la ocupo muy sutilmente y de manera tierna ese señor tan especial, nunca olvidó la promesa que les hizo a mis padres y en especial a mi padre un mes antes de morir.   Para mi el represento muchos de los valores que hoy practico.   Hombre de palabra, honesto en su trabajo, justo y honorable. ¡Que más puedo decir yo si hasta mis 26 años el no dejo de darme un buen consejo y siempre me considero parte de su familia sin distingos! Hoy sólo me resta darle las gracias y decirle que lo llevare siempre en mi corazón.

Ya no existen hombres de palabra y que se pongan la camiseta por una persona de simples amigos y que dio amor, cariño a una chiquilla, con la que el dio su palabra…. Eso amigos míos, es ser un hombre excepcional, impecable en su palabra, honrado y un señorón en su andar por la vida, sin tache alguno, el mejor padre para sus hijos y esposo único y respetuoso, y para mi el papá postizo que siempre llevare en mi vida y corazón.   No se ocupa de títulos fastuosos para llegar a ser un Hombre excepcional como lo fue el.   Con un buen corazón y unas ganas de vivir bonito basta.     En memoria de Don Dionisio Buenrostro Castellanos, buen esposo, gran padre y mejor amigo.

Abrazos del alma

Luz María Torres Bejarano

Master Coach Personal.

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