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Urge Buena Educación

Urge Buena Educación

Hablando en Serio

“Urge Buena Educación”Santiago_Heyser_ElOportuno

Gastar mucho en educación, si esta no es la adecuada, es dispendio…

Con alegría vi en Youtube el video de Sir Ken Robinsón (Cambiando paradigmas), especialista en educación. En él describe el Sr. Robinson la necesidad de cambiar paradigmas educativos (modernizar la educación) en función de la realidad, no con creencias del pasado; por ejemplo: hoy tener un título no es garantía de nada, antes garantizaba un buen empleo; ante esta realidad los jóvenes cuestionan el beneficio de estudiar ¡Y tienen razón! Por ello, muchas naciones están revisando su modelo educativo (tengo mis dudas respecto a México) para: 1.- Como educar a nuestros hijos para que ocupen un lugar en la economía del Siglo XXI, es decir, de qué forma van a colaborar y como se van a mantener económicamente en el futuro; aunque como cuestiona Sir Robinsón: ¿Cómo hacer eso si, en este mundo cambiante, no tenemos idea de cómo será el futuro? y 2.- Como debemos educar a nuestros hijos para que tengan sentido de identidad; ¿Cómo hacerle para que se sientan mexicanos y se interesen en el bien común y el funcionamiento de la República dentro de una sociedad caracterizada por el individualismo, el egoísmo y el consumo depredador? Ello sin perdernos del proceso globalizador y la inclusión de México en el concierto mundial para tomar las ventajas de un mundo conectado, sin perder las ventajas de nación soberana, libre e independiente. Ta caón, diría Catón.

El problema dice Ken y aplica a México, es que estamos queriendo enfrentar el futuro haciendo lo mismo que en el pasado y esto no funciona. Lo que produce un producto, “educación oficial”, que no es atractivo para los estudiantes; ya que como dije, el estudiar o titularse no garantiza éxito ni un beneficio cierto.

El problema es que el modelo educativo fue diseñado para una realidad diferente, que hoy no existe, por lo tanto es disfuncional y poco motivante. Me consta, porque estuve a cargo de un bachillerato tecnológico, en donde la mayoría de los jóvenes no van a la escuela por el conocimiento, no les interesa saber o aprender; van por el título o certificado y por presión familiar y en casos extremos, como una manera  en la que los padres “descansan” de los hijos teniéndoles en la escuela. Una conclusión racional sería cambiar los paradigmas educativos, enseñar diferentes cosas y de diferente manera, me explico: Las escuelas agropecuarias fueron la respuesta de México a la justa necesidad de capacitar a los hijos de agricultores y campesinos para generar economía y riqueza en zonas rurales al tiempo que se garantizaba la alimentación del pueblo ¡La autosuficiencia alimentaria!, un asunto de sentido común con visión nacionalista y de seguridad nacional, porque, no se necesita ser un genio para entender que si dependes de otros para comer, no puedes ser libre, ni como persona ni como nación. Con esa visión y políticas de Estado acordes con un compromiso nacionalista, el campo mexicano debería ser fuente de riqueza y estabilidad social; hoy es todo lo contrario, no solo las tierras se abandonan, sino que la gente emigra dejando pueblos y comunidades vacías y lo peor, deja un México dependiente en cuestión alimentaria, aparejado a veinte millones de mexicanos que no comen tres veces al día y su alimento, por obvias razones, no cumple estándares básicos de nutrición… Y queremos ser de primer mundo con ciudadanos desnutridos.

Ante la realidad de una migración rural, 20 millones con hambre, acumulación de tierras y la invasión (perdón, inversión extranjera) en el campo, propuse revisar (innovar, revolucionar) educación en escuelas agropecuarias, las que, dato curioso, tienen instalaciones para prácticas que deberían ser rentables, es decir, al tiempo que enseñan, producir, pueden (debieran) generar ingresos para inversión y renovación permanente de cada plantel. Pero ahí no para la cosa; quienes estudian en escuelas agropecuarias, deberían estar asociados a programas oficiales con sus pueblos y comunidades para dar vida al campo mexicano y producir los necesarios para alimentar al pueblo, reactivando en consecuencia la economía de cada pueblo y comunidad, estrategia por demás exitosa para combatir abandono de tierras, depredación del medio ambiente y la migración.

Concluyendo: 1.- Comparto con Sir Ken Robinsón la urgencia de cambiar paradigmas educativos, 2.- Yo iniciaría por escuelas agropecuarias ligando tecnológicos y universidades con bachilleratos en una propuesta nacional y nacionalista que tenga como objetivos la reactivación de economías regionales y la autosuficiencia alimentaria, y 3.- Reforzaría al magisterio para que, con este nuevo enfoque educativo, retornemos  y reactivemos la vocación de enseñar. México no necesita maestros chambistas, necesita de educadores generosos y comprometidos con la República… ¡Así de sencillo!

Un saludo, una reflexión.

Santiago Heyser Beltrán

Escritor y soñador

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